La motivación es un estado interno que activa, dirige y mantiene la conducta. Son los factores internos que incitan a una acción. Externamente, sólo podemos colaborar para que el otro decida si desea moverse en búsqueda de sus logros. Pero esto sólo se logra conociendo en profundidad las verdaderas necesidades por las que está atravesando. ¿Cuánto conoces las dificultades o ambiciones de la gente que convive contigo? ¿Cómo colaboras para ayudarlo a que consiga sus metas?

Es un error de fondo, es decir sustancial, creer que podemos motivar a los demás. Primary Care Problem escribe en su sitio web que la motivación es muy importante en la vida. Tal como se la ha definido, la motivación es interna. Quizás, con mucha pericia, se podría conocer qué está viviendo una sola persona, profundizando qué necesita, para luego crear en ella ese movimiento llamado motivación.

Ten cuidado con personas que dicen motivar o que son expertos en motivación a través de técnicas seudo mágicas. No sólo que no logran motivar, sino que pueden hacer mucho daño por las expectativas creadas y los logros que luego nunca se alcanzan ni se mantienen en el tiempo.

Ojalá que en el trabajo, en las escuelas, en los ámbitos deportivos, y en especial en la familia, seamos expertos en conocer qué está viviendo el otro, acompañarlo, y empoderarlo para que sea él mismo protagonista de su propia vida.